jueves, 16 de julio de 2009

Carta de Mariana, madre de Rodrigo

Milán, 15 de julio de 2009

Familia, amigos, amigas,

Me acaba de llamar Rodrigo para comunicarme que, en el Tribunal Supremo de Madrid, le han aumentado la sentencia! Condenan a Rodrigo a la pena de cinco años de prisión.

Es algo horrible, difícil de creer, no por el aumento en si, sino por lo que esto significa.

Es terrible darse cuenta que de nada sirve la educación que se da a los hijos. Se enseña sobre la diferencia entre el bien y el mal, se enseña a respetar, a escuchar, a amar, se les habla de principios éticos y morales que no deben jamás dejarnos. ¿Y qué sucede? Sucede que la Justicia Superior, a donde nos dirigimos para encontrar “justicia”, nos responde con corrupción, con mentiras.

Todas las personas que presenciaron el juicio, saben sobre la inocencia de Rodrigo y de los otros chicos y chicas. Era lógico el montaje y la mentira de la policía. Ya lo hemos visto otras veces, no nos escandaliza ya tanto, es increíble. Si, cualquiera que sabe del caso, sabe de la inocencia, entonces, ¿por qué los jueces del Tribunal Supremo de Madrid, que saben de leyes, que han estudiado el caso, aumentan la condena de Rodrigo? La respuesta, desgraciadamente, se me presenta clara ante los ojos: la corrupción de la Justicia, presionada seguramente por intereses políticos (al Ayuntamiento de Barcelona tiene responsabilidad directa en lo sucedido). Es terrible, para alguien como yo, que ha creído que puede existir justicia, darse cuenta del nivel de esta corrupción. Y lo más terrible es el pensamiento que tengo como madre... ¿Qué le puedo decir ahora a Rodrigo sobre la sociedad? ¿Que se le puede enseñar a un hijo sobre la justicia y los derechos que se tienen en esta sociedad?

Y entonces solo queda pensar en la impotencia de las personas sencillas, que no entran en los poderes que manejan el mundo y que por eso no hay leyes que los protejan.

Desde que pasó todo, el 4 de febrero del 2006, hemos estado pidiendo derecho a defensa, que se investigue, que se nos deje averiguar la verdad de lo sucedido... se nos responde con cinismo espantoso, con un aumento de la sentencia.

¿Qué más me queda por decir?

Lamento mucho lo sucedido al policía. Vi la familia suya en los juicios, y por ellos mismos, esperaba que la justicia quisiera llegar a saber lo sucedido, pero no, les basta con culpar al mas débil, lavarse las manos como Poncio Pilatos, y olvidar lo sucedido... en tanto Rodrigo debe volver a prisión, y nuestra injusta pesadilla va a continuar.

Gracias a todos los que nos han ayudado y no, gracias a los que leen esta carta...

Quiero decirles que voy a seguir, que vamos a seguir luchando hasta escuchar de la Justicia (¿donde esta la Justicia?), acudiremos en Amparo al Tribunal Constitucional, iremos a donde sea necesario porque sabemos que Rodrigo ES INOCENTE, que todos los acusados SON INOCENTES

Un abrazo

Mariana Huidobro

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